Y seguiré entrando en esa habitación que una vez imaginamos, la que está decorada de sueños y recuerdos de papel, de dibujos infantiles en las paredes, de un tanto de olor a estratosfera y otro tanto a combustible. Seguiré buscando cuando nos haga falta, lo seguiré haciendo
Hasta que me digas que no hay luz.
La magia en la que creen todos los niños hasta que viene un adulto y les engaña, aquello que dicen que no existe porque no lo han visto, aquello que nos falte en cada momento, que nos haga sentirnos vivos, mayores y jóvenes a la vez, que nos haga estar encima, que nos haga volar. No me rendiré en esta búsqueda, nada me hara desistir,
Hasta que me digas que no hay luz.
Y cuando me digas eso, cogeré un tanto de ramas, otro tanto de globos, de patas de cangrejo y de amor de gemelos, de sustancia intra-nubal y de seres arboreos post-lluviosos. Me sentiré la bruja del cuento, me reiré estruendosamente, lo meteré todo en mi caldero y...
Crearé una nueva luz para nosotros. Eso haré siempre que digas que no hay luz. Hasta que nuestros corazones se hagan mayores.
sábado, 9 de agosto de 2014
martes, 20 de mayo de 2014
Museo de momentos
Hoy he abierto esa caja donde escondí tus palabras. Encontré una
espada, esa espada con la que solías atravesar corazones hasta que la víctima
descubría jadeando que solo había sido un sueño, tan excitante como doloroso.
También tu reloj de arena, con sus dos receptáculos perfectos: uno para la
felicidad y otro para la indiferencia. Solías girarlo a placer, te burlabas del
tiempo, al fin y al cabo tú tenías todo el que querías pues otros te lo
regalaban. Encontré parte de tus sueños, pues alguna que otra vez me los
describiste vagamente, supongo que eran tus momentos de debilidad.
Ahora me la llevaré, dejará de ser una cárcel de pasado para ser
un motel barato lleno de presente. La
llenaré de muchas otras cosas para que las tuyas sean insignificantes, me daré cuenta que pese a todo viví y que esa
caja solo contiene las pruebas de ello. Me hará recordar que ahora tengo cajas
mucho más grandes, que tengo ganas de vivir y recogerlo todo en cajas, que
quizá algún día haga un museo de momentos y te llame para decirte que hay dos
por uno en las entradas, que puedes acompañarme si quieres.
Opto por pintar mi presente inspirándome en el arte del pasado.
viernes, 16 de mayo de 2014
Regálame el fuego
Regálame la furia, la tormenta y los truenos de la palabra para
que el relámpago me ciegue en los silencios. Regálame el fuego. Regálame el volar y el quemarnos mientras alguien es tan
de verdad como para decirnos que los dragones no existen. Regálame la vida, la muerte
y el continuo volver a levantarse. Llévame al absurdo y una vez ahí hazme
comprender, demuéstrame que el único sinsentido es aquello a lo que alguien no
fue capaz de encontrárselo. Embriágame, secuéstrame, amordázame, pero pase lo
que pase regálame el fuego. No dejes que la fría realidad me encuentre, que
ella no me entenderá, que qué más dará si somos reales o no.
-Este lugar quema, pero también brilla mucho más.
-Solo cuando te acostumbres al fuego podrás desplegar tus
alas.
-Entonces no me dejes escapar.
Prefiero vivir en llamas que existir en un mundo frío y oscuro.
miércoles, 14 de mayo de 2014
El tren volador
Nos veremos en la puerta de la aeroestación, sí, de acuerdo, allí estaré 5 minutos antes de que embarques. Tu mirada quizá sea algo así como qué tal la vida, qué ganas tenía de verte, mientras que la mía será más bien un cállate y bésame, que solo tenemos cinco minutos, que hace una eternidad que no me besas, que de hecho nunca me has besado. Pero se retrasará mi aerotren, que si había muchas nubes, que si qué sé yo. Y tú, claro, tienes que subir al tuyo. Te diré que ya he llegado, que bajes un momento, que nadie se dará cuenta. Pero daré la vuelta justo cuando digas que ya te has acomodado y no te apetece bajar, que no pasa nada, que nos veremos a la vuelta. Quizá no hayas acabado de decírmelo cuando lance el teléfono contra el aerotren, rompiéndole un ala. Y los de seguridad me detendrán, me preguntarán que por qué lo he hecho, y yo responderé que si los trenes vuelan, por qué no los teléfonos.
lunes, 5 de mayo de 2014
Mundos inventados
Una vez inventé el mundo. Me dijeron, qué dices, qué cosas
tienes, el mundo ya está inventado. Yo les dije que no me habían entendido, que tenían que venir a visitar el mundo que había creado para comprenderme. Incluso podrían inventar
mundos ellos también.
Qué cosas tienes, no somos como tú, no somos raros, no
estamos locos.
Ahora soy uno de
esos artistas solo reconocidos cuando se
han ido de este mundo. Pero menos mal que soy raro y que estoy loco, pues de
otra manera no habría podido inventar mi mundo y escribir estas líneas desde
él.
Un amigo será el que haga más grande tu mundo a la vez que te deja visitar el suyo.
viernes, 24 de enero de 2014
Nuestro camino
Desde que llegaste la luna se da media vuelta para mirarme mientras se aleja. Y así es como empiezo y acabo mis días contigo. Mirando hacia atrás y hacia adelante alternativamente, pensando en el hoy y soñando en el mañana. Y ahora es cuando pretendo inmortalizar por escrito todos los ayeres que hemos pasado juntos. Todas las veces que con tus labios has escrito sonrisas en mi rostro. Todas las veces que has hecho salir el sol cuando dentro de mi había una tormenta. Todos nuestros viajes, que tan pronto son a la vuelta de la esquina como al mundo entero. Y será que hemos descubierto que no todo es lo que parece. Hay palabras que no dicen nada y silencios que claman a gritos. También días cortos y segundos largos. Ahora sabemos que hay almas más allá de donde podemos ver, que el número únicamente depende del punto de vista. Y que la vida es mucho más compleja pero a la vez más bonita de lo que creíamos.
Gracias, por crear entrada y definicion, colchón y manta, lágrima y carcajada, barco y mar, noche y luna, vida y sueño, momento y beso.
Gracias por crear todo, por no darle importancia a la palabra imposible, por mirarme más allá de los ojos, por soplar las velas de cada día en que cumplimos un día más.
Gracias por compartir tu camino conmigo.
Gracias, por crear entrada y definicion, colchón y manta, lágrima y carcajada, barco y mar, noche y luna, vida y sueño, momento y beso.
Gracias por crear todo, por no darle importancia a la palabra imposible, por mirarme más allá de los ojos, por soplar las velas de cada día en que cumplimos un día más.
Gracias por compartir tu camino conmigo.
domingo, 13 de octubre de 2013
Debes de ser sombra
Me dijo un recuerdo que te vio detrás de mi. Al girarme no lograba verte pero siempre notaba tu presencia. Es por ello que debes de ser sombra. Y no recuerdo si hace un día o un año que eres sombra. Pero estás ahí, inmutable, constante imitadora de las lágrimas que sonrío y de las sonrisas que maldigo.Y casi no me cabe duda, tu presencia se está burlando de mi, me mira y comprende debajo de mi piel, ve grabados a fuego todos los pasos que diste a mi lado.
Vete, ya no pintas nada. Pero sabes que miento, sabes que has dibujado parte de mi y que yo puedo volver a dibujarte cuando quiera. Y que de hecho lo haré y el pretexto será bien absurdo.
Al fin y al cabo, solo eres una sombra. Pero me hablas, yo te enseñé a hablar aún sin tenerme delante mientras que tú me enseñaste a escuchar el eco del silencio. Ahora ambos somos parte del mismo suelo que pisamos con esa monstruosa, casi demente imitación perfecta.
Y en el fondo temo el día que te despegues de mi, que camines con autonomía, que solo me quede el periódico que cada tantos días que no sé contar me traigan los recuerdos. Soy luz y tú oscuridad, pero que alguien me diga quién de los dos podría existir sin el otro. Y es que, debes de ser sombra. Más cuando por el día me sigues y eres parte de mi, mientras que por la noche me envuelves en tu sábana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




